clases no presenciales

Ajedrez

Desde esta página espero que paséis un rato entretenido, disfrutando de uno de los juegos más antiguos y populares que existen: el ajedrez.

Vamos a jugar

Desde este vídeo te explico cómo puedes hacer para jugar on line con un amigo.

Registrarse en Lichess

Esta página no es desconocida para vosotros, pero vamos a aprender cómo registrarnos. De esta manera podemos tener estadísticas de juego, seguimiento,  etc.

Anotamos la partida

Comenzamos recordando cómo se anota una partida, ya que es algo que a veces nos cuesta un poquito.

Cómo dar mate

A veces lo que más nos cuesta es dar jaque mate. Atiende a este  video para practicar varias opciones para dar jaque mate.

Por curiosidad…

Existe una leyenda sobre el origen del juego que dice que a principios del siglo V de nuestra era había en la India un joven monarca, muy poderoso y arrogante, el rey Shirham. Éste, aburrido,  ordenó a su ministro, el sabio Sisa, inventar un juego de ingenio digno de su realeza. Sisa le mostró el ajedrez y aprovechó para darle una lección de humildad al rey. Le demostró que cada pieza en el ajedrez y cada soldado de su ejército debían armonizar sus fuerzas para la victoria final, siempre protegiendo la vida del rey, la pieza más vulnerable del juego.

El rey  se maravilló del nuevo juego y ofreció la recompensa que su ministro quisiera. Sisa solicitó una cantidad de trigo distribuido del siguiente modo: un grano de trigo por la primera casilla del tablero de ajedrez, dos por la segunda, cuatro por la tercera, ocho por la cuarta, 16 por la quinta, 32 por la sexta y, en ese orden progresivo, hasta cubrir los 64 cuadros. Al monarca le pareció muy modesta esta extraña petición y ordenó a sus tesoreros que fueran por el trigo. Sin embargo, al hacer los cálculos necesarios se dieron cuenta de la fabulosa cantidad de granos de trigo que debían conseguir, muy superior a todos los tesoros del Imperio. El rey no pudo cumplir su compromiso y así se consumaba la segunda lección, esta vez de prudencia y sagacidad.

Resulta que todo el trigo de la India no era suficiente para recompensar a Sisa, pues se necesitaban nada menos que 18.446.744.073.709.551.615 (dieciocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo, resultado de la suma de la progresión geométrica: 2 elevado a 64, menos 1).